
Cuando pensamos en mejorar como runners, normalmente nos vienen a la cabeza los entrenamientos, las zapatillas o el reloj GPS.
Y sí, todo eso es importante.
Pero con el tiempo he aprendido que también hay pequeños hábitos que suman.
Dormir mejor.
Comer mejor.
Recuperar mejor.
Y ahí es donde suplementos como el Omega 3 pueden tener sentido.


